28-01-2026  Santiago

En el contexto de la celebración por los 40 años en el país, la compañía alemana, llevó adelante la construcción de dormitorios adaptados para beneficio de niños con necesidades especiales y nuevos espacios escolares al aire libre.

Mejoras en hogares y nuevos espacios de aprendizaje: Henkel impacta en Buin y Quilicura

Henkel quiso dar un significado distinto a su aniversario número 40 en Chile, cerrando el año con actividades que se sumaron a su historia. Bajo la premisa de que los espacios físicos influyen directamente en la dignidad y el desarrollo de las personas, la compañía impulsó iniciativas de alto impacto social en Buin y Quilicura, centradas en mejorar la calidad de vida de niños que requieren cuidados médicos, así como de estudiantes que necesitaban mejores entornos educativos.

Dignidad para la recuperación en casa

En Buin, el impacto fue inmediato para el bienestar de dos niños con necesidades especiales. Sus hogares fueron intervenidos para construir y adaptar dormitorios, así como baños, sumando extensiones de 13 metros cuadrados diseñadas específicamente para sus requerimientos brindando un entorno seguro y digno para el cuidado diario.

Esta acción fue parte del programa global "Build for Generations", del negocio de Adhesive Technologies, y realizada en alianza con la ONG Hábitat para la Humanidad.

“Build for Generations” es una de las iniciativas globales de responsabilidad social de Henkel, diseñada para generar un impacto positivo y duradero en las comunidades donde opera. A través de acciones que promueven la educación, la inclusión y la sostenibilidad, el programa busca construir espacios seguros y accesibles, mejorando la calidad de vida de personas en situación de vulnerabilidad, a la vez que fomenta oportunidades para las futuras generaciones.

La educación también se da fuera del aula

La segunda instancia tuvo lugar en el Liceo Alcalde Jorge Indo, en la comuna de Quilicura, donde voluntarios trabajaron para mejorar las instalaciones, recuperando un área clave de la escuela que les permitiría disfrutar de actividades académicas al aire libre. Para Carol Reyes, encargada de Medio Ambiente del liceo, el impacto va mucho más allá de la infraestructura. “Estamos muy felices con esta actividad, porque todo lo que se hace aquí es en beneficio de los estudiantes. Este nuevo espacio permitirá realizar clases fuera del aula y vivir experiencias significativas. Agradecemos profundamente a Henkel por esta oportunidad”, señaló.

Para quienes participaron como voluntarios, la experiencia también dejó una gran huella. Víctor Martel, operario de Henkel Quilicura, destacó el sentido de colaborar directamente con la comunidad. “Ver cómo estaba este sector y cómo lo estamos transformando, es muy emocionante. Ha sido una experiencia enriquecedora y un agrado poder aportar, así como compartir con los estudiantes y sus profesores”, comentó.

Esta jornada se realizó con el apoyo de la ONG Un Techo para Chile, organización presente en el país desde 1997, con la que Henkel compartió a través de esta actividad, el compromiso de construir oportunidades sostenibles para las generaciones futuras.